The key points are temporarily unavailable. You can still read the full Story below.
Main Points
Líderes del Partido Demócrata han solicitado formalmente una moratoria nacional sobre la construcción de nuevos centros de datos en Estados Unidos, tras los resultados de las elecciones de medio término del pasado 3 de noviembre. La iniciativa busca frenar la expansión de la infraestructura necesaria para la inteligencia artificial (IA), citando preocupaciones sobre el impacto ambiental, el consumo de recursos y la influencia de las grandes empresas tecnológicas. El senador Bernie Sanders, de Vermont, reiteró su respaldo a una moratoria federal, argumentando que las comunidades locales han expresado un rechazo creciente a estas instalaciones. "Los estadounidenses no quieren que los oligarcas de las grandes tecnológicas destruyan el medio ambiente, eliminen empleos y amenacen el futuro de la humanidad", declaró Sanders a través de redes sociales. Otros legisladores, como la representante Yassamin Ansari de Arizona y el congresista Greg Casar de Texas, se sumaron al llamado, instando a que la regulación de la IA sea una prioridad legislativa. El debate sobre los centros de datos se ha intensificado debido a la alta demanda de electricidad y agua que requieren estas instalaciones, lo cual ha generado tensiones en diversas zonas rurales. Según una encuesta del Pew Research Center realizada en agosto, seis de cada diez estadounidenses se oponen a la instalación de centros de datos en sus localidades. Esta postura demócrata contrasta con la visión del presidente Donald Trump, quien ha defendido la expansión de la industria como un imperativo de seguridad nacional para evitar que Estados Unidos pierda competitividad frente a China. El mandatario ha desestimado las quejas locales, calificando la oposición a estos proyectos como un obstáculo para el progreso económico. En septiembre, Trump firmó una orden ejecutiva que designa a la IA como "superinteligencia" y ha manifestado su intención de vetar cualquier legislación que busque restringir el desarrollo del sector. A nivel estatal, la resistencia también ha cobrado fuerza. En Texas, donde se concentra el 27% de la capacidad proyectada de centros de datos del país según datos de Wells Fargo, la demócrata Gina Hinojosa ha prometido implementar una moratoria estatal una vez que asuma su cargo. Por su parte, la industria, representada por la Data Center Coalition, ha advertido que tales medidas podrían resultar en la pérdida de miles de empleos bien remunerados. La propuesta federal más significativa, el proyecto de ley S 4214 presentado en marzo por Sanders y la representante Alexandria Ocasio-Cortez, propone suspender la construcción y ampliación de centros de datos de más de 20 megavatios hasta que se establezca un marco regulatorio federal. Actualmente, la iniciativa se encuentra estancada en el Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado. El futuro de estas restricciones enfrenta obstáculos políticos considerables. Cualquier legislación requeriría la firma del presidente Trump, quien ha adelantado que vetará medidas que limiten el avance de la industria. Asimismo, existen divisiones internas dentro del propio Partido Demócrata respecto al alcance de las regulaciones sobre un sector que continúa creciendo rápidamente. Mientras tanto, el mercado ha reaccionado a la incertidumbre política; tras los comicios, las acciones de Nvidia registraron una caída del 8%, según reportes de CNBC. Article source: Clarin Digital | Image credit: Clarin Digital
Líderes del Partido Demócrata han solicitado formalmente una moratoria nacional sobre la construcción de nuevos centros de datos en Estados Unidos, tras los resultados de las elecciones de medio término del pasado 3 de noviembre. La iniciativa busca frenar la expansión de la infraestructura necesaria para la inteligencia artificial (IA), citando preocupaciones sobre el impacto ambiental, el consumo de recursos y la influencia de las grandes empresas tecnológicas. El senador Bernie Sanders, de Vermont, reiteró su respaldo a una moratoria federal, argumentando que las comunidades locales han expresado un rechazo creciente a estas instalaciones. “Los estadounidenses no quieren que los oligarcas de las grandes tecnológicas destruyan el medio ambiente, eliminen empleos y amenacen el futuro de la humanidad”, declaró Sanders a través de redes sociales. Otros legisladores, como la representante Yassamin Ansari de Arizona y el congresista Greg Casar de Texas, se sumaron al llamado, instando a que la regulación de la IA sea una prioridad legislativa. El debate sobre los centros de datos se ha intensificado debido a la alta demanda de electricidad y agua que requieren estas instalaciones, lo cual ha generado tensiones en diversas zonas rurales. Según una encuesta del Pew Research Center realizada en agosto, seis de cada diez estadounidenses se oponen a la instalación de centros de datos en sus localidades. Esta postura demócrata contrasta con la visión del presidente Donald Trump, quien ha defendido la expansión de la industria como un imperativo de seguridad nacional para evitar que Estados Unidos pierda competitividad frente a China. El mandatario ha desestimado las quejas locales, calificando la oposición a estos proyectos como un obstáculo para el progreso económico. En septiembre, Trump firmó una orden ejecutiva que designa a la IA como “superinteligencia” y ha manifestado su intención de vetar cualquier legislación que busque restringir el desarrollo del sector. A nivel estatal, la resistencia también ha cobrado fuerza. En Texas, donde se concentra el 27% de la capacidad proyectada de centros de datos del país según datos de Wells Fargo, la demócrata Gina Hinojosa ha prometido implementar una moratoria estatal una vez que asuma su cargo. Por su parte, la industria, representada por la Data Center Coalition, ha advertido que tales medidas podrían resultar en la pérdida de miles de empleos bien remunerados. La propuesta federal más significativa, el proyecto de ley S 4214 presentado en marzo por Sanders y la representante Alexandria Ocasio-Cortez, propone suspender la construcción y ampliación de centros de datos de más de 20 megavatios hasta que se establezca un marco regulatorio federal. Actualmente, la iniciativa se encuentra estancada en el Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado. El futuro de estas restricciones enfrenta obstáculos políticos considerables. Cualquier legislación requeriría la firma del presidente Trump, quien ha adelantado que vetará medidas que limiten el avance de la industria. Asimismo, existen divisiones internas dentro del propio Partido Demócrata respecto al alcance de las regulaciones sobre un sector que continúa creciendo rápidamente. Mientras tanto, el mercado ha reaccionado a la incertidumbre política; tras los comicios, las acciones de Nvidia registraron una caída del 8%, según reportes de CNBC.
News Desk is the editorial publishing account for Tringlobe Media News, covering breaking news, public affairs, entertainment, community developments and regional stories across Trinidad and Tobago, the Caribbean and internationally.