La noche del miércoles 22 de julio, una tragedia golpeó al departamento de Cabañas. María Hildaura Callejas Mendoza, de 42 años, fue asesinada a balazos por su excompañero de vida, Fabricio Antonio Meza, en el estacionamiento de un Súper Selectos en Sensuntepeque. Meza huyó en motocicleta pero cayó a un precipicio de 20 metros y falleció.
Pero la historia no terminó ahí. Horas después, César Callejas, hijo de la pareja, publicó una carta en Facebook que se viralizó. En ella, desmintió que el crimen fuera un hecho fortuito y denunció que su madre sufría violencia sistemática. ‘Esta noche murió un asesino, no un padre, no un amigo’, escribió el joven, señalando que las autoridades no actuaron pese a una orden de restricción que el agresor violó repetidamente.
César relató que su madre soportó 26 años de abusos y que el feminicidio era un desenlace anunciado. Su testimonio refleja la frustración de muchas familias frente a la ineficacia del sistema de protección para víctimas de violencia de género.
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