Luis “Pipe” Urueta, director de las Águilas Cibaeñas, respondió a las críticas que piden su salida del equipo durante el inicio irregular de la temporada de béisbol invernal dominicano. El dirigente habló el sábado en el Estadio Cibao, antes del partido contra los Tigres del Licey, afirmando que no trabaja con miedo a ser despedido. “Yo he sido mánager aquí y he sido gerente aquí y nunca me han botado”, dijo Urueta. Urueta recordó su trayectoria con la organización, citando “he empezado uno y siete, he empezado tres y quince y he sido campeón”. Se refirió a una temporada en la que, a pesar de estar cerca de la eliminación, las Águilas ganaron 10 de sus últimos 11 partidos y llegaron a la final, donde perdieron en siete juegos. El director explicó que su responsabilidad es demostrar liderazgo y dar el ejemplo a los jugadores, sin permitir que el temor a perder el puesto determine su trabajo. “El que trabaje con miedo a que lo boten, es mejor que no hubiese cogido el trabajo”, sostuvo. Reconoció que la decisión sobre su continuidad corresponde a la organización y que, si la directiva decide buscar una nueva voz, deberá aceptarlo. En cuanto al desempeño del equipo, Urueta señaló que las dificultades no se limitan al cuerpo de relevistas, sino que responden a problemas colectivos en diferentes áreas del juego. Comentó que algunos lanzadores han hecho un buen trabajo, mientras otros necesitan ajustes, y destacó fallas en la ofensiva y la defensa, así como dificultades para mantener ventajas y aprovechar oportunidades de anotar. El dirigente calificó el partido anterior como “desastroso”, explicando que el equipo cometió errores físicos y mentales, no pudo mantener la ventaja y el abridor no logró completar el primer episodio. “Necesitamos mayor continuidad para que el pitcheo, el bateo y la defensa respondan al mismo tiempo”, dijo. Urueta también habló de Ronny Rodríguez, quien había expresado públicamente su deseo de recibir una oportunidad de juego. “Rony es un ícono de esta institución y tuvo buenos entrenamientos y se mantiene aquí todo el tiempo”, indicó. Añadió que es positivo que los jugadores quieran contribuir, especialmente en un momento en que los resultados no han sido favorables, y que las oportunidades pueden presentarse conforme avance la temporada. Respecto a los dos enfrentamientos contra los Tigres del Licey, uno en Santiago y otro en Santo Domingo, Urueta reconoció la importancia de la rivalidad y la presión que representa para ambos conjuntos. Las Águilas llegaban al encuentro con una marca de una victoria y cuatro derrotas, mientras que el Licey tenía un mejor registro. “Si motiva más y la victoria de hoy obviamente nos puede motivar un poquito a ir mañana a la capital a sacar otro buen resultado, es obvio”, expresó. Finalmente, el director destacó la profundidad del equipo como un aspecto positivo, ya que permite responder a las necesidades que surjan durante la temporada. “La participación de los jugadores dependerá de las situaciones de cada partido y de los ajustes que requiera el conjunto”, concluyó. Urueta enfatizó que el objetivo es encontrar consistencia en todas las áreas y colocar a los peloteros en las mejores condiciones para competir y mejorar los resultados de las Águilas Cibaeñas.
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