El ministro de Relaciones Exteriores de la República Dominicana, Víctor “Ito” Bisonó, explicó el propósito y la estructura de la misión multinacional de seguridad desplegada en Haití. Según Bisonó, la operación tiene como objetivo apoyar a las agencias de seguridad haitianas en la lucha contra las pandillas y en la recuperación del control territorial del país. Bisonó indicó que la fuerza fue autorizada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y opera dentro del marco jurídico de la ONU, en coordinación directa con el Gobierno haitiano. Entre las tareas de la misión se incluyen operaciones contra bandas criminales, protección de infraestructuras críticas, combate al tráfico y otras actividades ilícitas, así como acciones para facilitar el acceso a la ayuda humanitaria. La misión está compuesta por efectivos de Bangladesh, Chad, Jamaica, Guatemala, Mongolia, Sri Lanka y El Salvador. En el momento de la declaración, había aproximadamente 2 181 soldados desplegados en Haití, con la meta de alcanzar una fuerza de alrededor de 5 500 integrantes en los próximos tres meses. En cuanto a la participación dominicana, Bisonó señaló que el país mantiene una coordinación principalmente logística con la misión multinacional, aunque indicó que podría ampliar la explicación sobre las acciones de apoyo en las que ha participado directamente. El ministro también abordó las razones por las que, según explicó, los países que comparten frontera con Haití no suelen participar directamente en intervenciones de seguridad en el territorio vecino. Explicó que las operaciones de paz de la ONU se sustentan en tres principios: el consentimiento de las partes involucradas, la imparcialidad y las restricciones al uso de la fuerza. Señaló que la participación directa de un país fronterizo puede generar cuestionamientos sobre su imparcialidad, especialmente cuando existen antecedentes de conflictos entre ambos territorios. Bisonó identificó cuatro riesgos asociados a la participación de países vecinos en conflictos: la percepción de falta de imparcialidad por antecedentes históricos, la posibilidad de que las bajas de uno u otro lado involucren directamente al país participante, los cuestionamientos sobre la legitimidad y credibilidad de la intervención y el riesgo de que la situación derive en una escalada regional. Según el ministro, estos factores pueden generar dudas sobre las intenciones de un país que intervenga en el territorio vecino y complicar el desarrollo de las operaciones. Sus declaraciones se produjeron en el marco de la discusión sobre la misión multinacional de seguridad en Haití y el papel de la República Dominicana ante la crisis haitiana.
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